viernes, 2 de septiembre de 2011

El arte del zapatero

"Lo esencial en el arte del zapatero es hacer zapatos que no dañen los pies; lo esencial en el arte del teatro consiste en crear una relación con el público que funcione a partir de unos elementos muy concretos."
Peter Brook en La puerta abierta

Más adelante, Brook dice que teatro es una palabra vaga y que hablar de teatro es como hablar de la vida, que el teatro no tiene que ver ni con edificios, ni con actores, textos, estilos o formas. "La esencia del teatro se halla en un misterio llamado el momento presente." ¿Que es esencial en nuestro oficio de contadores de historias? 

Como los artesanos, zapateros o alfareros, aprendemos a hacer haciendo. Y viendo hacer. Este mes de junio, los que fuimos al Maratón de Guadalajara y vimos a don Eraclio Zepeda tuvimos acceso al misterio. Lo presenciamos. Había allí, sobre el escenario del teatro Moderno un hombre que hablaba. Y con su voz, sus gestos, y eso inasible que está en la voz, en la mirada y en los gestos pero que es otra cosa, nos llevó de viaje y detuvo el tiempo. Cuando hablar es arte lo que sucede es muy difícil de describir. Porque hablar es algo cotidiano, pero cuando se hace como lo hace don Eraclio, sucede algo que podemos llamar magia, o misterio, o hacer buenos zapatos. Escuchar al público y compartir un ritmo, un latido. Conectar con el propio mundo interior, con lo invisible que se quiere transmitir. Confiar en la imaginación del público. Estar en el presente. Tomar la palabra. Contar. Y que el tiempo se detenga y el espacio cambie, se mueva, que aparezcan mundos y personas. Sí, escuchen, es don Eraclio que está contando.
Magda 

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